Perimenopausia: qué es, síntomas y cómo afrontar la transición a la menopausia
Escrito por la redacción de THE MOTHERS.
La menopausia no llega a nuestras vidas de un día para otro. Está precedida por una fase que puede durar algunos años, conocida como perimenopausia, y que puede estar marcada por una serie de síntomas. ¿Cuáles son? ¿cómo reconocerlos? ¿existen formas para aliviarlos? Explicación.
Se considera que una mujer ha entrado en la menopausia cuando no ha tenido la regla durante más de doce meses
La perimenopausia es la etapa de transición natural que precede a la menopausia. Suele aparecer alrededor de los 45 años y tiene una duración media de entre tres y cinco años. Se trata de un proceso biológico completamente normal y obligado en el que el cuerpo de la mujer se prepara para el cese definitivo de la función ovárica, lo que conlleva una serie de fluctuaciones hormonales que afectan tanto al plano físico como al emocional.
Diferencia entre premenopausia y perimenopausia
Existe mucha confusión alrededor de estos términos, pero médicamente hacen referencia a momentos vitales muy distintos:
Premenopausia: Comprende toda la etapa fértil de la mujer, desde su primera menstruación hasta que comienzan los primeros desarreglos hormonales. Durante la recta final de la premenopausia (hacia los 40 años), la reserva ovárica empieza a disminuir paulatinamente, pero los ciclos siguen siendo regulares.
Perimenopausia: Es la transición activa. Comienza con las primeras irregularidades en el ciclo menstrual y se extiende hasta un año después de la última regla.
Menopausia: Se alcanza oficialmente cuando una mujer encadena 12 meses consecutivos sin tener la menstruación (amenorrea).
Síntomas más comunes de la perimenopausia
Durante esta fase, los ovarios continúan funcionando, pero la producción de estrógenos y progesterona se vuelve inestable. Mientras que algunas mujeres transitan esta etapa sin apenas notar cambios, la gran mayoría experimenta una serie de señales físicas y psicológicas:
Alteraciones del ciclo: Reglas que se adelantan, se retrasan, son más abundantes o, por el contrario, muy escasas.
Sofocos y sudores nocturnos: Oleadas de calor repentinas que suelen alterar la calidad del descanso.
Cambios en el estado de ánimo: Episodios de irritabilidad, ansiedad, fatiga o neblina mental (leves pérdidas de memoria o concentración).
Cambios metabólicos: Tendencia al aumento de peso, redistribución de la grasa corporal (que se acumula más en el abdomen) y pérdida de masa muscular.
Salud íntima: Sequedad vaginal y descenso del deseo sexual (libido) debido a la bajada de estrógenos.
Estética: Sequedad en la piel, pérdida de elasticidad y tensión o hinchazón en los senos.
Consejos de expertos para aliviar los síntomas
Afrontar la perimenopausia con herramientas de autocuidado mejora de forma drástica la calidad de vida y previene complicaciones a largo plazo, como la osteoporosis o el riesgo cardiovascular.
Entrenamiento de fuerza: Caminar ya no es suficiente. Los expertos insisten en la necesidad de realizar ejercicios de fuerza (pesas, gomas elásticas) combinados con disciplinas como el yoga o el pilates para proteger la masa muscular y ósea.
Alimentación densa en nutrientes: Prioriza una dieta equilibrada rica en proteínas de alta calidad. Bajo supervisión profesional, suplementos como el magnesio (para el descanso y los músculos), el omega-3 (antiinflamatorio) y el colágeno pueden ser grandes aliados.
Hidratación: Bebe suficiente agua y utiliza cremas hidratantes corporales y vaginales específicas para mitigar la sequedad.
Higiene del sueño: Establece horarios regulares para dormir, evita las pantallas antes de acostarte y practica la meditación o respiraciones guiadas para reducir los niveles de cortisol (la hormona del estrés).
Apoyo y comunicación: Contar con un entorno empático es fundamental. Hablar abiertamente con la pareja sobre la sintomatología y los cambios en la libido ayuda a disolver tensiones innecesarias.
¿Cuándo acudir al ginecólogo?
Mantener las revisiones ginecológicas anuales es fundamental en esta etapa de transición. El tratamiento médico (como la Terapia Hormonal Sustitutiva o alternativas no hormonales) no se prescribe de forma sistemática en todas las mujeres; sin embargo, tu especialista evaluará tu caso de manera personalizada si los síntomas son muy intensos o interfieren negativamente en tu rutina diaria.•
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