Mamá después de los 40: ¿existe riesgo de complicaciones?
Escrito por la redacción de THE MOTHERS.
La tendencia de los últimos años es clara: las mujeres cada vez tienen menos hijos y más tarde. Las razones son múltiples: situación laboral, problemas para conciliaciar, motivos personales… Cuando la mujer llega a los 40 años, su cuerpo está perfectamente capacitado para quedarse embarazada. La gran mayoría de mujeres que tienen bebés a finales de los 30 y principios de los 40 tienen embarazos normales y bebés completamente sanos. Sin embargo, a esa edad deben tenerse en cuenta la aparición de ciertos factores de riesgo de complicaciones.
¿A partir de qué edad se habla de embarazo tardío?
Desde el punto de vista médico, se habla de embarazo tardío a partir de los 38 años. A partir de esa edad, es más difícil tener un hijo. Hombres y mujeres estamos regidos por un reloj biológico, que hace que la fertilidad disminuya con la edad.
Según los expertos, a los 40 años la probabilidad de quedarse embarazada de forma natural es del 5% aproximádamente. ¿Por qué? A medida que las mujeres nos acercamos a la menopausia, el número de óvulos empieza a bajar y su calidad también disminuye. Esa calidad, se traduce en la aparición de anomalías cromosómicas, que pueden tener complicaciones durante el embarazo o afectar al bebé.
Riesgo de complicaciones para la mamá y el bebé
A partir de cierta edad, las mujeres somos más propensas a desarrollar ciertas enfermedades, como la hipertensión o la diabetes gestacional.
Las anomalías cromosómicas pueden dar lugar a un óvulo no viable, que terminará en un aborto espontáneo. El riesgo de trisomía 21 también aumenta con la edad: se estima en uno de cada cien casos a los 40 años, frente a uno cada mil a los 20 años. Para despejar dudas, se realiza un test durante el primer trimestre y, según los resultados, es posible realizar una amniocentesis. En cambio, no hay mayor riesgo de malformación cardíaca que en una mujer joven.
Por último, el riesgo de prematuridad es superior en los embarazos tardíos (multiplicado por 1,7), ya que el útero tiene una menor capacidad para vivir el embarazo. ¿La solución? Descanso y reposo.
Riesgo de complicaciones durante el parto
Durante el parto, la probabilidad de dar a luz con ayuda de fórceps o ventosas o de cesárea es mayor. De hecho, hay el doble de cesáreas en un parto tras un embarazo tardío. En efecto, el útero es menos contráctil, el cuello uterino es menos flexible y se abre con más dificultad; el trabajo de parto suele ser un poco más largo cuando la mujer es mayor, especialmente si se trata de un primer embarazo.
El seguimiento de los embarazos tardíos
Salvo complicaciones, el seguimiento de un embarazo tardío sigue el esquema habitual: una consulta mensual y tres ecografías. •