SKALL STUDIO, elegante sobriedad nórdica

Escrito por la redacción de THE MOTHERS.


Las hermanas Skall, Julie y Marie, siempre supieron que trabajarían juntas y que sería en la moda. Después de terminar sus estudios de diseño en una de las mejores escuelas de la capital danesa, se embarcan rumbo a la India, donde descubren una forma de coser ancestral, especialmente en el arte de bordar, lejos, muy lejos de las fábricas que trabajan para la fast fashion.

Cuando vuelven a Dinamarca, en 2014, las hermanas lo tienen muy claro, y lanzan SKALL STUDIO con la firme idea de crear una marca fiel a sus convicciones.

Skall Studio shop

Skall Studio shop

« Skall Studio es una forma de vivir. Hay muchas marcas ahí fuera. Nosotras pensamos que una marca necesita tener valores claros para desmarcarse, valores en los que el cliente pueda verse reflejado. Skall Studio es un reflejo de nuestra propia forma de vivir, y nos gusta mantenerlo así – mientras seguimos creciendo. »

Skall Studio

Igual por eso SKALL STUDIO tiene algo, o mucho, de especial y diferente. Un detalle. Sus prendas de lana están fabricadas en Dinamarca, con hilos naturales, sin tintes, en uno de los pocos talleres del país escandinavo que sigue hilando de forma artesanal y que posee incluso sus propias ovejas; las blusas de algodón orgánico se bordan a mano en India y el cachemir viene de Italia.

Skall Studio
Skall Studio


Poseer una prenda SKALL STUDIO es mucho más que comprar ropa. Es compartir una filosofía de vida en la que de decide voluntariamente tener un armario con poca ropa, pero bien elegida y de calidad. La compra se vuelve consciente, racional, y casi reivindicativa de la slow fashion.

De esa forma de imaginar una marca, se destilan dos veces al año una colección de estética sobria, minimalista y elegante, sin artificios. Vestidos, chaquetas, jerseys y pantalones de calidad, indemodables, hechos para cuidar, cuidarse y perdurar en el tiempo.

Fotos: @Skallstudio



Anterior
Anterior

Receta de nuggets de pollo ¡y dos ingredientes sorpresa!

Siguiente
Siguiente

Receta de bizcocho al estilo tía Mildred