Pastel de galleta, chocolate blanco y fresas (sin horno)
Escrito por la redacción de THE MOTHERS.
Si buscas la receta de verano definitiva para disfrutar con los más pequeños de la casa, este pastel de galleta, chocolate blanco y fresas sin horno se va a convertir en el postre estrella de la temporada. Cuando el calor aprieta, encender el horno es la última opción en la cocina, por lo que los postres fríos se convierten en los auténticos reyes de las meriendas y celebraciones estivales. Esta tarta fría no solo destaca por su irresistible combinación de texturas —el crujiente de la base de galleta, la cremosidad dulce del chocolate blanco con mascarpone y el toque refrescante y ácido de las fresas de temporada—, sino que además es una de las mejores recetas para niños del momento.
Su elaboración es tan sencilla, segura y divertida que los menores pueden convertirse en los auténticos chefs del día, montando las capas del pastel sin ningún tipo de peligro. Un postre casero, vistoso y refrescante, ideal para combatir el calor del verano y sorprender a toda la familia.•
Ingredientes :
1 tableta de chocolate blanco de repostería
1 brick de mascarpone
2 hojas de gelatina
1 vaso de leche
Fresas
1 paquete de galletas de mantequilla
(tipo Maria o Chiquilin)
25 gr de mantequilla
Preparación :
Colocamos en el fondo de nuestro molde un film transparente.
Aparte, ponemos las hojas de gelatina a remojo en un recipiente con abundante agua fría.
En un cazo, ponemos la leche y la llevamos a ebullición. Retiramos del fuego, escurrimos bien las hojas de gelatina ya hidratadas y las introducimos en la leche. Mezclamos y reservamos.
Al baño maría o en el microondas, derretimos el chocolate blanco.
Vertemos la leche caliente sobre el chocolate fundido y mezclamos bien.
Añadimos el queso mascarpone a la mezcla anterior y volvemos a mezclar hasta obtener una crema homogénea.
Lavamos las fresas, les quitamos las hojas y las cortamos por la mitad o en cuartos. Las colocamos de forma uniforme en el fondo del molde y contra las paredes del mismo.
Vertemos la mitad de la crema en el molde, repartimos el resto de las fresas por el centro y cubrimos con la crema restante.
Damos unos ligeros golpecitos con el molde sobre la encimera para que la crema se asiente y se distribuya bien.
El último paso es triturar las galletas en una picadora, derretir la mantequilla, y mezclar ambos ingredientes. Repartimos la arena obtenida sobre la superficie de la crema.
Presionamos ligeramente las galletas para compactar la base y metemos el pastel en el frigorífico durante un mínimo de 4 horas (si es posible, lo dejamos hasta el día siguiente).
Desmoldamos con mucho cuidado sobre una fuente de servir o un plato bonito y... ¡que aproveche!
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