Ensalada de pasta "Tutti Frutti"
Escrito por la redacción de THE MOTHERS.
Encontrar ideas de recetas para niños en verano que sean frescas, completas y rápidas de preparar es clave cuando suben las temperaturas y no apetece meterse en la cocina. Por eso, esta ensalada de pasta fría es una opción ideal para facilitarte el almuerzo o llevártela a la playa o la piscina, ya que combina la energía de los hidratos de carbono con las vitaminas de la fruta fresca. Al llevar ingredientes con colores diferentes y texturas crujientes, conseguimos un plato muy atractivo visualmente que los más pequeños devorarán sin rechistar. •
Ingredientes:
Pasta de colores
1 Pechuga de pollo
Una lata de maíz
1 manzana
1 melocotón o nectarina
1 mango
Piña (fresca o en almíbar)
Queso tierno
1 yogur natural o griego
Aceite, sal y pimienta
Preparación:
Ponemos a calentar abundante agua con una pizca de sal en una olla grande y, cuando rompa a hervir, añadimos la pasta de colores. La cocinamos siguiendo las instrucciones del fabricante hasta que queda al dente, luego la escurrimos bien y la pasamos de inmediato por el grifo de agua fría para cortar la cocción y enfriarla por completo.
Cogemos la pechuga de pollo previamente cocinada a la plancha, comprobamos que está fría y la cortamos en dados pequeños del tamaño de un bocado para que a los niños les resulte fácil de pinchar. Hacemos exactamente lo mismo con el bloque de queso tierno, buscando que todos los trozos queden uniformes.
Lavamos la manzana, el melocotón y el mango, los pelamos con cuidado y los cortamos en cubitos pequeños junto con las rodajas de piña. Para evitar que la manzana se oxide y se ponga oscura, la rociamos enseguida con unas gotas de zumo de limón. En un bol amplio, vertemos la pasta fría e incorporamos los dados de pollo, el queso, el maíz bien escurrido y todas las frutas troceadas.
En un cuenco aparte, preparamos la salsa batiendo el yogur griego natural con la cucharada de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal y pimienta. Mezclamos con una cuchara hasta conseguir una salsa fina y cremosa.
Vertemos la salsa de yogur sobre el bol con la ensalada y, con la ayuda de dos cucharas de madera, removemos todo con movimientos suaves para que todos los ingredientes queden bien impregnados. Introducemos la ensalada en el frigorífico durante al menos media hora antes de servirla para que esté bien fresquita.
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