Menorca, la isla tranquila
Escrito por la redacción de THE MOTHERS.
Las islas Baleares tienen un encanto especial, diferente. La luz, el sol, el espíritu bohemio de los pueblos, el agua de color turquesa, las calas… De las tres islas que forman el archipiélago, una de ellas, Menorca, es la preferida por las familias. Te contamos por qué.
Menos bulliciosa que sus vecinas Ibiza, Mallorca y Formentera, Menorca es un destino ideal para viajar con los más pequeños. Sin playas masificadas ni calles abarrotadas, la isla tiene un encanto discreto y salvaje que ofrece a las familias todo lo necesario en infraestructuras (transporte, alojamiento, ocio…) y paisajes espectaculares a golpe de cochechito o portabebés.
La hermana pequeña de Mallorca (sólo tiene 700km²) ha sabido desarrollar un turismo de calidad y preservar su ecosistema terrestre y marítimo. Algo que le valió en 1993 la distinción de La Unesco como “Reserva de la biosfera”.
En Menorca se vive despacio, entre siesta y siesta. Se disfruta de las vacaciones, del queso de Mahón y del pan con tumaca, de la sombra de los pinos, de la autenticidad de sus gentes y de sus calas de aguas cristalinas. ¿El mejor plan? Quitarse el reloj y pasear por las calles de la capital, visitar el puerto y la ciudadela, bañarse en la cala Mitjana o contemplar, simplemente, una de las puestas de sol más bonitas de todo el mediterráneo. •
Fotos: @turismomenorca